viernes, 9 de septiembre de 2011

LA ORACIÓN

Objetivo: Enseñar al recién convertido a comunicarse con Dios. La oración es el medio al cual el cristiano recurre para expresarle a Dios sus sentimientos, necesidades y propósitos. Para que nuestra oración alcance la mayor eficacia posible, estudiaremos en este tema los siguientes aspectos:

  1. ¿Qué es la oración y para que nos sirve?
  2. Aspectos básicos de una oración eficaz
  3. Principales elementos de la oración
  4. Posibles estorbos en la oración
  5. Recomendaciones complementarias.

1.- ¿Qué es la oración y para que nos sirve?

Orar es platicar o hablar con Dios, esto puede ser con palabras o en el pensamiento, tan sencillo como dialogar con otra persona, que podría ser un familiar o un amigo. Así es la oración, el medio por el cual nosotros podemos platicar con Dios con toda la confianza y familiaridad más íntimas.

En el proceso de la comunicación, para que ésta sea efectiva se requiere por lo menos que haya una persona que hable un mensaje, y otra persona que escuche y dé una respuesta. En la oración nosotros hablamos y le hacemos llegar a Dios nuestro mensaje, El nos escucha y nos responde (la mayoría de las veces por medio de la Biblia).

La Biblia nos revela  una cantidad considerable de motivos para orar. Conocer algunos de estos propósitos nos servirán de motivación para reforzarnos en dedicar cada día el mayor tiempo posible para orar.

Algunos de esos propósitos son:

·         La oración satisface las necesidades más profundas del corazón humano, solo la oración enfrenta la soledad profunda e íntima y la inquietud del corazón humano.

“Como el ciervo brama por las corrientes de las aguas,
Así clama por ti, oh Dios, el alma mía.”  Salmos 42:1;

“Dios, Dios mío eres tú;
De madrugada te buscaré;
Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela,
En tierra seca y árida donde no hay aguas,” Salmos 63:1

 “Como de meollo y de grosura será saciada mi alma,
Y con labios de júbilo te alabará mi boca,
Cuando me acuerde de ti en mi lecho,
Cuando medite en ti en las vigilias de la noche.
Porque has sido mi socorro,
Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
Está mi alma apegada a ti;
Tu diestra me ha sostenido.”  Salmos 63:5-8.

  • La oración es un medio que Dios nos ha dado para contrarrestar el temor. El temor y la ansiedad son experiencias que ya no inquietan a los cristianos; cuando Cristo entra en nuestro corazón somos liberados de ellos, y mientras más oramos menor es la posibilidad de que ensombrezcan nuestra vida.

“Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” Filipenses 4:6-7;

echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros.” 1Pedro 5:7

  • La oración es el medio para comunicar nuestras necesidades y preocupaciones a Dios. La oración es un medio legítimo para comunicarle a Dios nuestras necesidades (espirituales, físicas, emocionales y económicas)  y no tan solo las nuestras, sino las de todos aquellos que nos rodean, tales como: Instituciones, proyectos y personas,

“No pienses en tu corazón cuando Jehová tu Dios los haya echado de delante de ti, diciendo: Por mi justicia me ha traído Jehová a poseer esta tierra; pues por la impiedad de estas naciones Jehová las arroja de delante de ti. No por tu justicia, ni por la rectitud de tu corazón entras a poseer la tierra de ellos, sino por la impiedad de estas naciones Jehová tu Dios las arroja de delante de ti, y para confirmar la palabra que Jehová juró a tus padres Abraham, Isaac y Jacob.  Por tanto, sabe que no es por tu justicia que Jehová tu Dios te da esta buena tierra para tomarla; porque pueblo duro de cerviz eres tú. Acuérdate, no olvides que has provocado la ira de Jehová tu Dios en el desierto; desde el día que saliste de la tierra de Egipto, hasta que entrasteis en este lugar, habéis sido rebeldes a Jehová. En Horeb provocasteis a ira a Jehová, y se enojó Jehová contra vosotros para destruiros. Cuando yo subí al monte para recibir las tablas de piedra, las tablas del pacto que Jehová hizo con vosotros, estuve entonces en el monte cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua;” Deuteronomio 9:4-9;

“Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador,” 1Timoteo 2:1-3

“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.” Hebreos 4:16;

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.” 1Juan 5:14

  • La  oración nos ayuda en nuestra lucha contra el pecado y la tentación. Las Sagradas Escrituras revelan claramente que un propósito importante para la oración es pedir y obtener la fortaleza y sabiduría para combatir la tentación  y así lograr la victoria.

“Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.” Mateo 6:13

“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.” Mateo 26:41

“Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros, y para que seamos librados de hombres perversos y malos; porque no es de todos la fe. Pero fiel es el Señor, que os afirmará y guardará del mal.” 2Tesalonicences 3:1-3

Creemos que  estos aspectos son suficientemente poderosos para motivarnos a una vida profunda de oración, que traerá como consecuencia la manifestación del gran poder de Dios  en nuestras vidas.

2.- Aspectos básicos de una oración eficaz.

Eficaz: Que logra un propósito.

La oración es el medio más efectivo para alcanzar una vida de poder espiritual, en Dios; por lo cual nuestro enemigo principal, que es Satanás, hará todo lo posible para impedir que oremos. Si nosotros queremos evitar esto, es importante considerar detenidamente los siguientes aspectos esenciales:

Fe:
Esta se aplica principalmente en dos formas, primero en creer que cuando oramos pasa algo. La Biblia dice: “…La oración eficaz del justo puede mucho.” Santiago 5:16. Es por esto que cuando oramos creemos en las promesas registradas en la Biblia tocante a la oración.  Una de las promesas Bíblicas dice: “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.” Mateo 7:7 

Sabemos por la Palabra de Dios que la fe es:
“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.  Hebreos 11:1

También la Biblia nos dice como obtener la fe:
“Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.”  Romanos 10:17

Insistencia y resolución: Significa cultivar el hábito de orar diariamente. La palabra resolución implica compromiso firme en relación con la tarea de orar  diariamente.

Resistencia: Debemos cultivar la resistencia a todos los impedimentos contra la oración. Para que nuestra oración sea eficaz, tenemos que oponernos a todo impedimento que Satanás puede usar contra nosotros, como: El cansancio, una mente divagante, la culpa innecesaria, los sentimientos de indignidad, las interrupciones constantes, la doctrina defectuosa y la sequedad emocional. El salmista David demostró este espíritu de resistencia cuando dijo:

“Perseguí a mis enemigos, y los alcancé,
Y no volví hasta acabarlos.
Los herí de modo que no se levantasen;
Cayeron debajo de mis pies.
Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea;
Has humillado a mis enemigos debajo de mí.
Has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas,
Para que yo destruya a los que me aborrecen.
Clamaron, y no hubo quien salvase;
Aun a Jehová, pero no los oyó.
Y los molí como polvo delante del viento;”
Salmos 18:37-42

Dependencia: Cuando el cristianismo ora cultiva el hábito de depender del Espíritu Santo. El  Doctor A. C. Dixon, dijo: “Cuando dependemos de la organización, conseguimos lo que puede conseguir la organización; cuando dependemos de la educación, alcanzamos lo que puede alcanzar la educación; cuando dependemos de la elocuencia, obtenemos lo que puede obtener la elocuencia. Pero cuando dependemos del Espíritu Santo, conseguimos lo que puede conseguir Dios”. Es necesario pedirle al Espíritu Santo que nos dirija en nuestra oración ya que el Señor Jesucristo dijo que Él nos conduciría a toda verdad,  “Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir.”  Juan 16:13. 

3.-Principales elementos de la oración.

La alabanza: Comenzar a orar con “alabanza” a Dios. En otras palabras, la alabanza es “adoración expresada”. Es el acto de dirigir la atención al Señor con palabras que le manifiesten nuestro amor extremo. La Biblia dice: Porque mejor es tu misericordia que la vida; Mis labios te alabarán.”  Salmos 63:3. Alabar es reconocer a Dios por lo que es y por lo que ha hecho. Es amarlo y adorarlo con palabras.

La confesión: Reservar un tiempo para “confesión”. Este aspecto de la oración incluye una “Limpieza  expresada”. Al respecto, Pablo dijo: “Así que, amados, puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y de espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.”  2Corintios 7:1.  ¿Cómo nos Limpiamos? Sin duda una parte importante  de la oración, esta constituida por los tiempos de confesión y arrepentimiento. Al respecto, el salmista dijo: Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado.”  Salmos 32:5.

La  intercesión: Santificar una parte de nuestro tiempo para interceder. En otras palabras, la intercesión es “Lucha solidaria”. Pablo les dijo a los cristianos de Roma: Pero os ruego, hermanos, por nuestro Señor Jesucristo y por el amor del Espíritu, que me ayudéis orando por mí a Dios,  para que sea librado de los rebeldes que están en Judea, y que la ofrenda de mi servicio a los santos en Jerusalén sea acepta;”  Romanos 15:30-31

El Apóstol expresaba la necesidad del amoroso compromiso de los demás cristianos en su lucha, mediante las oraciones intercesoras.

La petición: Nuestra oración necesita incluir un tiempo para las “peticiones” personales. Esta clase de oración se ha definido mejor como  “deseos expresados”. En los Salmos más de cincuenta pasajes incluyen diferentes expresiones como:  “Límpiame”, “ayúdame” o “susténtame”. En cada caso, el salmista pide la específica intervención  de Dios en sus asuntos personales. Jesús también nos proporcionó un ejemplo de petición cuando nos enseño a orar: “El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy” Mateo 6:11.

La acción de gracias: Ninguna oración está realmente completa sin la “acción de gracias”. Consiste en la “gratitud expresada”. A los cristianos Colosenses, Pablo les escribió: “Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;” Colosenses 4:2.

“Dios merece toda nuestra gratitud, por que nos escucha, nos comprende y nos responde”.

4.- Posibles estorbos en la oración.

Es necesario que el nuevo creyente conozca los posibles estorbos que pueden surgir al orar. La Biblia trata estos obstáculos de la oración y nos advierte sobre ellos

El no estar orando con fe o creyendo
“Pero sin fe es imposible agradar a Dios;...”Hebreos 11:6

“Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.
Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
No piense, pues, quien tal haga, que recibirá cosa alguna del Señor.
El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”  Santiago 1:5-8

Simplemente el no estar orando suficiente o pidiendo realmente por algo específico.
“Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.”  Mateo 21:22

Estar pidiendo por motivos equivocados (egoísmo)
“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”  Santiago 4:3

El tener problemas conyugales no resueltos, 
“Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.”1Pedro 3:7

Estar viviendo fuera de la voluntad de Dios (con pecados no confesados).
“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” 1Juan 5:14-5 

5.-Recomendaciones complementarias.

Pedir al  Padre en el nombre de Jesús.
“En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.”
“Hasta ahora nada habéis pedido en mi nombre; pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.”  Juan 16:23-24

Oremos en términos específicos, no en términos vagos.
“Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí! Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí! Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama. El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús. Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista. Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino”. Marcos 10:46-52

Orar conforme a la voluntad de Dios.
Hay muchas peticiones que están en contra de la voluntad de Dios, revelada en la Biblia.
“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.”
1Juan 5:14-15

“Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.”
Santiago 4:3

Orar con un corazón limpio y con espíritu de amor y de perdón.
“Cuando extendáis vuestras manos, yo esconderé de vosotros mis ojos; asimismo cuando multipliquéis la oración, yo no oiré; llenas están de sangre vuestras manos. Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante de mis ojos; dejad de hacer lo malo; aprended a hacer el bien; buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano, amparad a la viuda.” Isaías 1:15-17


Querido  hermano(a) el grupo de Discipulado estará orando para que este tema no solo sea un estudio intelectual, sino que los mensajes aquí escritos lleguen a tu corazón  de tal manera que estas palabras den fruto a su tiempo, como la semilla sembrada, donde el crecimiento esperado lo dará Dios.
“Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.”  1 Corintios 3:7


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